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Transparencia en el gasto farmacéutico: una asignatura pendiente

Esperanza Zambrano, subdirectora general de Reclamaciones del Consejo de Transparencia y Buen Gobierno.
Esperanza Zambrano

En estos días en que la información sanitaria es de máxima actualidad, es también noticia  ‒muy buena noticia‒ la sentencia dictada por el Juzgado Central de lo Contencioso-Administrativo 6 de Madrid el pasado 19 de mayo. En primer lugar, es relevante destacar que, a pesar del estado de alarma decretado el 14 de marzo que ha supuesto una paralización de los procedimientos administrativos y judiciales, el 15 de abril el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) acordó levantar las restricciones a la comunicación telemática de escritos procesales y, a partir de ese momento, la notificación de sentencias judiciales en procedimientos pendientes ha seguido su curso.

La sentencia que traigo hoy a colación es especialmente importante no sólo porque continúa la senda en la interpretación restrictiva de los límites al acceso a la información planteada por diversos pronunciamientos en distintos niveles judiciales ‒lo que nos hace pensar en que ya se está asentando cierta jurisprudencia al respecto‒ sino por la contundencia de sus términos y la firmeza de los argumentos con los que desmonta la posición de la Administración.

Se solicitaba algo muy sencillo: el desglose de los medicamentos que conforman el gasto farmacéutico en hospitales españoles con indicación de su principio activo, marca comercial, número de unidades consumidas, precio de adquisición y laboratorio comercializador. La petición se enmarcaba en las declaraciones públicas de una responsable del Ministerio de Sanidad en las que señalaba que más del 25% del gasto farmacéutico hospitalario se correspondía a medicamentos oncológicos. Ante estas declaraciones, la solicitante concluyó –en una apreciación que compartimos‒ que, puesto que se tiene el dato del porcentaje de medicamentos oncológicos que se utilizan en hospitales españoles, la información del gasto se tiene desglosada de acuerdo a criterios tales como su principio activo que permiten englobarlos en las categoría de medicamentos para uso oncológico. También por ello se tendría el dato de los que no entren en esa categoría y, al suponer un gasto, se conoce el precio abonado, de tal manera que pueda extraerse el porcentaje respecto del total del gasto que corresponde a un determinado tipo de medicamento.

El Ministerio de Sanidad consideró que los datos no podían ser públicos porque supondrían un daño a la garantía de la confidencialidad o el secreto requerido en los procesos de toma de decisión (artículo 14.1 k) de la Ley de Transparencia) y entendía, en argumento añadido al anterior, que, a su juicio, la información sobre gasto farmacéutico hospitalario solo podría ampararse en la Ley de garantías y uso racional de los medicamentos y productos sanitarios y no en la Ley de Transparencia. Y ello en virtud de lo que prevé la disposición adicional primera de esta última, al objeto de preservar la aplicación de regímenes especiales de acceso a la información. 

Esta sentencia supone un importante paso adelante en la aún pendiente transparencia en asuntos clave como el gasto farmacéutico, indispensable para un adecuado control del uso de fondos públicos

Esta respuesta que, por otra parte, no es infrecuente, cae en una importante contradicción: deniega en un primer momento la información que se solicita debido a lo dispuesto en una norma (la Ley de Transparencia) que después se rechaza que sea de aplicación. Esta contradicción se apoya, en mi opinión, en el interés por aportar argumentos que apuntalen la negativa a facilitar la información pero no de forma sistemática y congruente; cayendo en afirmaciones  que, entiendo, tienen una consecuencia contraria a la pretendida al debilitar los argumentos que quieren hacerse valer.

Frente a la respuesta del Ministerio de Sanidad se presentó reclamación ante el Consejo de Transparencia y Buen Gobierno (CTBG). En su resolución, el Consejo consideró incorrecta la denegación de la información al considerar demostrado que la información que se solicitaba existe y que no se argumentaba debidamente  ‒de acuerdo a la interpretación justificada, proporcionada, y restrictiva de los límites al derecho a la información‒ que el acceso implicara un perjuicio a las garantías de confidencialidad.

Los principales argumentos que desarrolla la sentencia en la que se resuelve el recurso presentado frente a la resolución del CTBG se pueden dividir, para su mejor comprensión, en los siguientes:

  1. La Ley de garantías y uso racional de los medicamentos y productos sanitarios, como ya se ha indicado en varios precedentes judiciales, no es un régimen específico de acceso a la información que pueda desplazar la aplicación de la Ley de Transparencia: no regula el derecho a la información sobre medicamentos, no establece un procedimiento para el ejercicio del derecho de acceso, no recoge un régimen legal que sea de aplicación para resolver una solicitud de información en materia de medicamentos ni prevé un régimen de impugnaciones. El juez hace suyas, por lo tanto, las condiciones para entender de aplicación la disposición adicional primera de la Ley de Transparencia que ya apuntábamos desde el Consejo en nuestro temprano criterio interpretativo nº 8 de 2015. La sentencia afirma con contundencia que, «para que pueda aplicarse lo previsto en la disposición adicional primera de la Ley 19/2013, la regulación específica debe señalar con claridad que la información sobre la materia que regula solo podrá obtenerse en la manera que en ella se especifica».
  2. La pretendida aplicación del artículo 14.1 k) de la Ley de Transparencia, al objeto de preservar la capacidad de negociación de los precios por los que se adquieren los medicamentos, no puede sostenerse en el caso de una solicitud que se refiere a un gasto ya realizado en un ejercicio cerrado. Es decir, no se está ante un procedimiento abierto de negociación de precios sino que, antes al contrario, nos encontramos ante la solicitud de un gasto realizado y, por lo tanto, del control en el uso de fondos públicos cuya importancia destaca la Ley de Transparencia en su preámbulo. Este argumento, además, no se corresponde con la posición mantenida en otros casos por el propio Ministerio de Sanidad, en los que expresamente proporcionó el dato del coste de un determinado medicamento.
  3. Finalmente, la sentencia también desmonta el nuevo argumento de un supuesto perjuicio a los intereses económicos y comerciales (artículo 14.1 h) de la Ley de Transparencia) al considerar que, para poder tenerlo en consideración, hubiera sido necesario que en la respuesta a la solicitud de información se apuntase la existencia de intereses comprometidos y, previa audiencia a los laboratorios concernidos, se fundamentase la denegación en dicho perjuicio. El hecho de que no se tuviera en cuenta el daño ahora pretendido (solo apuntado en sede judicial) justifica que no pueda atenderse este nuevo argumento. Esta posición me parece especialmente relevante porque recuerda que la resolución que analice el acceso solicitado debe considerar todas las circunstancias que deban ser aplicables al caso, sin que, fuera del procedimiento administrativo de respuesta a la solicitud, se pueda ampliar los argumentos en los que se base la denegación de la información. Más aún cuando, como también recuerda expresamente la sentencia, la Administración no realizó alegaciones ante el Consejo de Transparencia y Buen Gobierno una vez presentada la reclamación.

En mi opinión, esta sentencia supone un importante paso adelante en la aún pendiente transparencia en asuntos clave como el gasto farmacéutico, indispensable para un adecuado control del uso de fondos públicos, y refuerza la importancia de la rendición de cuentas en asuntos de interés general como es la gestión del uso de medicamentos en los hospitales públicos de nuestro país.

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Esperanza Zambrano es subdirectora general de Reclamaciones del Consejo de Transparencia y Buen Gobierno (CTBG).

El ganador del Pulitzer Gerardo Reyes, en #LosJuevesDeLaAPI

El periodista Gerardo Reyes es el invitado esta semana al ciclo #LosJuevesDeLaApi con una charla a través del canal de Instagram de la Asociación de Periodistas de Investigación (API) que lleva por título ‘Periodismo en época de crisis’. El coloquio será moderado por el periodista y vicepresidente de la API Tomás Ocaña, quien trabajó en el equipo de Reyes durante casi cinco años

Reyes es un referente del periodismo de investigación en español. Su currículo está plagado de grandes historias sobre corrupción, narcotráfico o concentración del poder -entre otras-, fructuosas colaboraciones con periodistas del mundo entero y los más prestigiosos premios. Los ha ganado todos: Maria Moors Cabot, Pulitzer, Simón Bolivar, Ortega y Gasset, Emmys (atesora cuatro), Peabody, IRE Award…

Reyes es, además, autor de varios libros, empezando por el primer manual de periodismo de investigación en español y terminando con su última obra, ‘Vuelo 495‘, la tragedia ignorada del primer secuestro en la historia de la aviación de Estados Unidos. Además ha escrito Julio Mario Santo Domingo‘, la biografía no autorizada de unos de los hombres mas ricos de América Latina, y Nuestro Hombre en la DEA‘, premio Planeta Colombia 2007. También es coautor del libro Los dueños de América Latina, en la que se recogen las biografías de los personajes mas ricos de la región.

Gerardo Reyes es un referente del periodismo de investigación en español y atesora los principales reconocimientos profesionales

En la actualidad, Reyes dirige la unidad de investigación de Univision, el canal en español más importante del mundo, con sede en Miami. Con él hablaremos sobre qué debe hacer un periodista de investigación en un contexto como el de la pandemia que estamos viviendo, pero también abordaremos otros temas como el papel de España en la corrupción venezolana, su investigación sobre el narcotraficante más poderoso del mundo, El Chapo Guzmán, o la investigación en curso que tiene sobre Genaro García Luna, ex secretario de seguridad pública en México.

Además hablaremos sobre lo que llama cariñosamente el “periodismo de película”, el papel de los periodistas de investigación en formatos de ficción tan de moda en estos tiempos. El trabajo de Reyes está detrás de varias series, entre otras, La Mariposa, Alias el Mexicano o El Chapo.

Gerardo Reyes es además el primer socio de honor de la API. Puedes encontrar información más detallada de su extenso currículo aquí: https://www.univision.com/temas/gerardo-reyes.

El encuentro digital se emitirá por la cuenta de Instagram de la Asociación de Periodistas de Investigación (https://www.instagram.com/investigacionapi/), donde podrás formar parte de la conversación enviando tus preguntas durante el directo, que tendrá lugar este jueves (28 de mayo) a partir de las 17 horas (horario de Madrid). 

La Fundación Daphne y Access Info Europe lanzan el ‘Proyecto Libertad de Información’ para jóvenes de España y Malta

La Fundación Daphne Caruana Galizia junto a Access Info Europe y el apoyo de Erasmus Plus ha lanzado un proyecto periodístico para jóvenes entre los 18 y 30 años residentes en Malta y España. 

El ‘Proyecto de Libertad de Información’ está previsto que comience en diciembre de 2020 y está dirigido a estudiantes y jóvenes periodistas que quieran aprender a hacer sus propias solicitudes de acceso a la información para acceder a documentos gubernamentales, aquellos que estén interesados en trabajar con colegas afines para destapar información y dar vida a nuevas historias.

La inscripción está abierta en este formulario https://forms.gle/Evak4gqDp4T9ATvT6. Los seleccionados tendrá la oportunidad de establecer contactos con otros colegas de Malta y España, expertos en FOI y representantes de ONG.

Apoyo de Erasmus +

Cada grupo de trabajo elegirá un tema en el que será necesario presentar una solicitud de información (FOI) y sacar a la luz información de interés público. Podrán viajar a Malta o España para llevar a cabo actividades transnacionales mientras trabajan en sus historias. Al final, presentarán sus hallazgos y recomendaciones a los encargados de supervisar los proyectos en España y Malta.

El proyecto está organizado por la Fundación Daphne Caruana Galizia y Access Info Europe y cuenta con el apoyo de Erasmus +. Está previsto que la duración del programa sea desde diciembre de 2020 hasta agosto de 2021.

El proyecto gira en torno a cuatro actividades principales:

1. Dic 2020 – En Malta: 2 días – Solicitudes de FOI
2. Febrero Marzo 2021 – Madrid: 2 días – Construcción de historias / Plataforma en línea para jóvenes
3. Abril – Malta/Madrid: 1 día – Compartir plataforma en línea con otros estudiantes de la universidad.
4. Julio / agosto de 2021 – Malta / Madrid – 1 día – Presentación de los proyectos ante el equipo supervisor en Malta y España.

El programa Erasmus cubrirá todos los gastos de viaje de los participantes. El número máximo de asistentes podrá ser de 45, concretamente 22 de España y 23 de Malta. Si tienes entre 18 y 30 años es una oportunidad para tener un papel activo y positivo en la sociedad.

Los interesados en participar en el proyecto pueden registrarse en la siguiente dirección: https://forms.gle/Evak4gqDp4T9ATvT6

«El reto es hacer periodismo para contribuir a la democracia en medio de las dificultades»

Portada de 'La revista que no fue'.
Pilar Velasco

El Grupo Semana decidió suspender la publicación de la revista Arcadia tras 15 años en plena crisis de la covid-19. El cese del proyecto cultural, además del despido de sus trabajadores, provocó una reacción inmediata de protesta por parte de sus lectores. La Liga contra el Silencio, una iniciativa de la Fundación Para la Libertad de Prensa (FLIP), que consiste en una alianza de medios y periodistas dedicados a la producción y difusión del periodismo de investigación de calidad y de la que revista Arcadia formaba parte, decidió acoger y difundir los contenidos del último número en su plataforma.

La periodista Ginna Morelo, coordinadora editorial de La Liga Contra el Silencio y profesora de periodismo de investigación de la Pontificia Universidad Javeriana, cuenta a la Asociación de Periodistas de Investigación (API) cómo surgió y por qué momento pasa el periodismo de calidad en Colombia. 

Pregunta.-¿Cuál es la situación actual de los medios de comunicación en Colombia?
Respuesta.-Es una situación compleja. La Fundación para la Libertad de Prensa (FLIP), en su último informe de 2019, da cuenta de que en los últimos cuatro años fueron despedidas 1.100 personas de medios de comunicación en Colombia. A menos periodistas, menos capacidad para informar con rigor todo lo que requiere la audiencia. Los medios se mantienen y hacen esfuerzos y siguen apostando a la reinvención, pero son tiempos duros. El ecosistema igualmente cuenta con iniciativas digitales que son potentes en su contenido y que construyen caminos sostenibles con audiencias, lo cual es excelente.

En los últimos cuatro años fueron despedidas 1.100 personas de medios de comunicación en Colombia. A menos periodistas, menos capacidad para informar con rigor»

P.-¿Qué ha ocurrido con la revista Arcadia?
R.-La revista era uno de los 16 medios aliados de La Liga Contra el Silencio, una iniciativa de la FLIP que surge para combatir la censura y el silencio en los territorios sin suficientes medios de comunicación. La información que nos dio a conocer el último director de Arcadia, Camilo Jiménez, fue que el 17 de marzo se suspendió el proyecto como venía y a él y a su equipo los despidieron. Publicaciones Semana, la casa editora de Arcadia, informó en un comunicado que la revista no se acababa, que vendría un momento nuevo. No hemos sabido nada más.

P.-¿Cuál ha sido la reacción de los lectores ante el cierre, de los colegas de profesión y otros medios?
R.-La reacción ha sido bonita al tiempo que fuerte. La audiencia de Arcadia, los periodistas y en general todo aquel que seguía su contenido, sintió que el periodismo cultural perdía un espacio. De hecho, los medios dedicados a la cultura en Colombia, con la investigación y profundidad intelectual que se requiere, son contados. Lo que ha sucedido entonces desde la suspensión de la revista es el surgimiento de un apoyo a todos sus escritores y colaboradores habituales, así como al equipo periodístico que hizo posible un proyecto de 15 años.

P.-¿Cómo surgió La Revista que no fue?
R.-Surge a partir de la palabra colaboración y lo que termina ocurriendo es una historia de solidaridad. Los autores de la última edición de Arcadia que debía circular, al ver que se suspendía la revista y que no fueron notificados de ello, se acercaron a La Liga, cedieron los artículos y propusieron una publicación bajo un nombre nuevo. Entonces llegamos a #LaRevistaQueNoFue.

La Liga Contra el Silencio nació para aportar a la construcción de un periodismo colaborativo, colectivo, solidario y responsable en Colombia»

P.-¿En qué consiste? ¿Será un proyecto permanente?
R.-Desde La Liga Contra el Silencio se comenzó a trabajar y se acordaron varios aspectos que llevan el mensaje de la solidaridad y de la colaboración: sí rotundo a abrir los espacios para todo aquel que le aporta a las audiencias contenidos responsables y éticos; y si bien La Liga tiene un home en la web, lo mejor era distribuir los artículos entre todos los medios aliados. Así que si entras en la dirección https://ligacontraelsilencio.com/la-revista-que-no-fue/ verás lo que te cuento. Bajo un diseño y un montaje hechos por dos jóvenes geniales están todos los artículos cedidos por sus autores y, al hacer clic en cada uno de ellos, te vas a los medios aliados: Mutante, Verdad Abierta, Cerosetenta, Cross MediaLab, Cuestión Pública, El Malpensante, Rutas del Conflicto, Vokaribe Radio, La Cola de la Rata, Universo Centro, Pacifista, Publimetro y Actualidad Panamericana. El proyecto salió el martes 21 de abril, es inédito y no es permanente. Pero asumimos que abre puertas, pues la gente de la cultura ya está pensando qué se debe hacer en adelante.

P.-¿Cuál ha sido la respuesta de los lectores a este nuevo proyecto?
R.-Nos han sorprendido los mensajes que van en tono de solidaridad, de respaldo, de apoyo. La alianza mediática de la Liga Contra el Silencio nació para aportar a la construcción de un periodismo colaborativo, colectivo, solidario y responsable en Colombia.

P.-¿Están los medios culturales más en peligro que el resto?
R.-Todos los medios, en este tiempo, enfrentan insondables momentos, por tanto inabarcables. Ése es el reto, el de seguir haciendo periodismo para contribuir a las libertades y a la democracia en medio de las dificultades.

Coloquio sobre la incidencia de la crisis en los medios

Los ERTE del coronavirus han generado multitud de interrogantes sobre el futuro de los empleos en los medios de comunicación, ya castigados por los sucesivos recortes derivados de la crisis de 2008, la caída de lectores de las ediciones del papel y la bajada de la inversión publicitaria.

Desde la Asociación de Periodistas de Investigación (API) somos conscientes de la gran inquietud suscitada entre los profesionales por la situación actual de las empresas informativas. Por ese motivo hemos considerado de utilidad para nuestros asociados y en general para todos los profesionales de los medios la organización, en colaboración con la Federación de Sindicatos de Periodistas (FeSP), de un coloquio en torno al panorama actual en materia laboral de los medios de comunicación. 

El coloquio contará como invitado con Agustín Yanel, secretario general de la FeSP, y tendrá lugar este jueves 30 de abril -en vísperas de la celebración del 1 de mayo- a través de la cuenta de la API en Instagram (https://www.instagram.com/investigacionapi/). Os animamos a participar con vuestras preguntas y a difundirlo entre compañeros y conocidos.

La API, en colaboración con la Federación de Sindicatos de Periodistas, celebra este jueves a las 17 horas un coloquio sobre el panorama actual en materia laboral en los medios de comunicación

Ante la crisis desencadenada por la pandemia del coronavirus, el Gobierno español habilitó una fórmula especial de Expedientes de Regulación Temporal de Empleo (ERTE) para tratar de incentivar en las empresas la opción de la suspensión temporal en lugar del despido de los trabajadores. Muchos medios de comunicación han optado por esta vía para afrontar la caída de los ingresos publicitarios.

Para promover estos ERTE, el Gobierno exhibe dos argumentos: el primero que las empresas se ahorrarán todo o buena parte de las cotizaciones sociales de los trabajadores afectados durante lo que dure el expediente. Así, si la empresa tiene menos de 50 trabajadores, se ahorrará el 100% de sus cuotas a las Seguridad Social, y si tiene 50 trabajadores o más, se ahorra el 75%.

El segundo argumento es que, si las empresas finalmente optan por despedir a sus trabajadores, lo van a tener que hacer mediante despidos improcedentes, lo que les impedirá beneficiarse de las ventajas del despido más barato -de 20 días por año trabajado con un máximo de 12 mensualidades- teniendo que abonar 33 días por año trabajado y máximo 24 mensualidades. Es decir, en principio esto supone que la empresa no puede acogerse a las condiciones de despido ni extinción de contrato alegando fuerza mayor ni las denominadas causas objetivas (económicas, técnicas, organizativas o de producción) que le permitían abonar 20 días por año trabajado.

En el caso del trabajador, el cobro de la prestación durante lo que dure el ERTE está asegurado aunque no hayan cotizado el tiempo mínimo requerido para una prestación contributiva. El cálculo de la base reguladora se hace o bien con el promedio de los últimos 180 días cotizados o, si el periodo trabajado es inferior, con el promedio de los días trabajados.

Además, esta prestación no computa como paro consumido de cara al futuro, y no se interrumpe el periodo cotizado, es decir, a efectos de la Seguridad Social se sigue cotizando como si se siguiera en activo.

La charla se podrá seguir desde la cuenta de la API en Instagram (www.instagram.com/investigacionapi); os animamos a participar con vuestras preguntas

En principio, el ERTE se ideó para durar como máximo lo que durase el estado de alarma, incluidas la sucesivas prórrogas. Sin embargo, este martes, tras el Consejo de Ministros, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, anunció que se estudia prolongar estos ERTE por fuerza mayor más allá del estado de alarma, algo que se está abordando en el marco del diálogo social con los agentes sociales.

¿Qué pasará después con los empleos suspendidos? El Gobierno empezó siendo muy tajante, con una disposición adicional en el real decreto que aprobó los ERTE en la que se decía que las normas aprobadas estaban «sujetas al compromiso de la empresa de mantener el empleo durante el plazo de seis meses desde la fecha de la reanudación de la actividad». La avalancha de dudas y alertas desde el ámbito empresarial le hizo suavizar sustancialmente ese compromiso dejándolo en que se entendía “como la voluntad de la empresa de mantener el empleo durante el plazo de seis meses desde la finalización de las medidas de reducción de jornada o suspensión de contratos”. Ahora queda sujeto a “las características y circunstancias de la empresa o sector correspondiente” y la normativa laboral aplicable en cada caso.

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